Hace cosa de un mes, más o menos, tuve la mala idea de comprar este libro y pagar por él 16 euracos. Me gustó la reseña que ponía detrás, sobre un hombre que decidió cambiar su vida y pagó un precio muy alto por ello.
La que ha pagado un precio muy alto he sido yo, por comprar esta bazofia de libro que no he conseguido terminar porque no me suscita interés el final, creo que imaginándomelo gano más. Me pone hasta de mal rollo coger el libro de la mesita donde lo tengo abandonado.
Lo peor es que la gente lo alaba, tiene buenisimas criticas...
Os resumo de lo que va: un tipo cerca de la cuarentena, que tiene un trabajo que todos quisieramos, una casa que todos quisieramos, una mujer y un hijo pequeño decide, de la noche a la mañana, dedicarse a comprar bolígrafos para que alguien de la oficina se los coja y luego ir dando la murga con que ha perdido el boli.
Primeramente tiene uno negro y se le roban, le gusta la idea de que alguien se lo haya robado porque así tiene la excusa de pasarse toda la jornada laboral preguntando por el boli a todos sus compañeros/as. Así que se compra uno verde para que llame más la atención y que se lo vuelvan a robar, para así seguir teniendo la excusa de ir por ahi dando la trisca a la gente. Dice aburrirse de su vida pero lo unico que hace para cambiarla es empezar a llegar todos los días tarde a casa para que su mujer se mosquee y piense que está con otra.
Y lo consigue, ésta se larga de casa con su hijo y luego él va y arma un cisco monumental, hundiéndose en el victimismo más absoluto y lamentando haberla perdido cuando él mismo lo ha provocado. Pero en lugar de intentar hablar con su mujer y explicarle que está equivocada huye al monte y se dedica a hacer senderismo, llorando por las esquinas y pensando en lo que perdió.
Es un libro que no tiene ni pies ni cabeza, absurdo, en el que te preguntas tras cada página si el protagonista es subnormal profundo o trabaja para ello. Además, todo el rato te transmite la sensación de pesimismo total, de frustración y de lo único que a mi por lo menos me dan ganas es de llamar al autor o escribirle suplicándole, por favor, que no vuelva a escribir otro libro o que si lo hace, tenga la bondad de poner como reseña: "no leer si estais deprimidos o a disgusto con vuestra vida, porque os entrarán ganas de suicidaros."
Es lo peor que he leido en mi vida, después de el "A tres metros sobre el cielo" de Federico Moccia, otro que tal baila con su nulo ritmo narrativo y su irse por las ramas a todas horas.
Me quedo con la peli, que aun siendo ñoña, lo es menos que el libro, que tiene muchas letras pero decir, no dice nada.
Si alguien quiere mi ejemplar de "El boligrafo de gel verde" a pesar de mi critica, SE LO REGALO, no lo quiero en mi estantería ocupando espacio sabiendo que jamás volveré a leer ni una página porque no tiene nada de interesante. A lo mejor a otra persona le encanta.... para gustos los colores. Queda dicho.
Bueno aqui voy a hablar de mis reflexiones sobre determinados temas variados como cine, sociedad, programas de la tv, libros, etc. Quien quiera opinar es libre, lo mismo que yo lo soy para expresarme.
viernes, 16 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
Siento no ser de acero....
Pido perdón a tod@s. A mis padres, a mis amigos, incluso a mi pareja, aunque él no le conceda importancia. Siento que mi cuerpo sea tan débil como para cojer todos los virus que circulan en el aire en las fechas menos indicadas, en vísperas de un súper- finde magnífico con plan genial.
No sé por qué me disculpo, me siento como mal, y no es por fiebre ni por tos.
Queridos padres: siento pasarme las horas aquí delante del pc y haber bajado el rendimiento en casa por los ataques de tos y la sensación de ahogo. También siento que hayáis dudado de mi estado porque ayer me he ido un rato con mis amigos, agobiada como estoy de encontrarme así, de no poder seguir corriendo hacia delante aun sabiendo que lo más seguro es que haya un muro contra el que me estampe.
A la socidad en general: siento cobrar el paro, estoy luchando contra eso, formandome para vender seguros que la mayoría no querrán escucharme ofertar y me iré con las manos vacías, la esperanza pisoteada y la palabra "FRACASO" tatuada en el alma.
Seguiré teniendo que oir a la gente que trabaja decirme que "no trabajo porque no quiero, ya que mis padres me mantienen"
Ignorantes. No estoy yo muy segura de lo que me mantienen, más bien me pagan para tener seguro el plato sobre la mesa con comida preparada por mi, y después ese plato fregado en el armario. Lo mismo con la cena, con la ropa lavada y planchada, y yo como Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. No sé en qué momento se cambiaron los roles, pero hace mucho tiempo.
Desde hace muchos años no sé lo que es tener una madre que me cuide si estoy enferma o que me consuele si estoy triste. Tampoco lo que es tener un padre que me dé consejos, que me diga qué está bien y qué está mal sin mirar en exclusiva por sus propios intereses.
Ni lo que es el cariño de una familia en la que cada individuo vive encerrado en sí mismo, en sus penas sin compartir las alegrías. Pretendieron hacerme de acero, lástima que no lo consiguieron.
Supongo que por eso me siento culpable cuando no cumplo con las expectativas de todos y no puedo hacerlo todo bien. Lo intento, eso sin duda. Pero me siento vulnerable. A veces siento que el mundo es un lugar hostil donde apenas he tenido una mano tendida, donde apenas a casi nadie le ha importado cómo me sentía y sólo se ha limitado a sacarme todo el provecho posible, obligándome a madurar de golpe, negándome la capacidad de equivocarme.
Siempre me negaron lo que yo quería, desde el inicio, y me dieron cosas materiales, que era lo que no necesitaba, pero me tuve que conformar.
Siempre han utilizado el amor como arma: "hacemos esto por tu bien, porque te queremos, aunque te duela" o la mitica frase "quien bien te quiere te hará llorar"
Con los años he aprendido que quien bien te quiere NO te hace llorar, porque tus lágrimas le oxidan el alma. Pero por desgracia, no lo he aprendido de mi familia, sino que lo he visto en otras, en familias ajenas que disfrutan de la navidad unidos por lazos verdaderos, no "por cumplir la tradición".
Ni siquiera sé cómo puedo dar cariño a los demás si nunca he visto como se hace. Siempre he tenido mucha imaginación, será eso.
En fin, lo dicho, que siento no ser de acero, no poder con todo. Volveré a coger la coraza que algún/a iluminado/a me dijo que me quitara hace años, y me la volveré a poner para ver si así, todo lo que me dicen mas todo lo que se callan (que es lo peor) no me hace daño.
No sé por qué me disculpo, me siento como mal, y no es por fiebre ni por tos.
Queridos padres: siento pasarme las horas aquí delante del pc y haber bajado el rendimiento en casa por los ataques de tos y la sensación de ahogo. También siento que hayáis dudado de mi estado porque ayer me he ido un rato con mis amigos, agobiada como estoy de encontrarme así, de no poder seguir corriendo hacia delante aun sabiendo que lo más seguro es que haya un muro contra el que me estampe.
A la socidad en general: siento cobrar el paro, estoy luchando contra eso, formandome para vender seguros que la mayoría no querrán escucharme ofertar y me iré con las manos vacías, la esperanza pisoteada y la palabra "FRACASO" tatuada en el alma.
Seguiré teniendo que oir a la gente que trabaja decirme que "no trabajo porque no quiero, ya que mis padres me mantienen"
Ignorantes. No estoy yo muy segura de lo que me mantienen, más bien me pagan para tener seguro el plato sobre la mesa con comida preparada por mi, y después ese plato fregado en el armario. Lo mismo con la cena, con la ropa lavada y planchada, y yo como Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. No sé en qué momento se cambiaron los roles, pero hace mucho tiempo.
Desde hace muchos años no sé lo que es tener una madre que me cuide si estoy enferma o que me consuele si estoy triste. Tampoco lo que es tener un padre que me dé consejos, que me diga qué está bien y qué está mal sin mirar en exclusiva por sus propios intereses.
Ni lo que es el cariño de una familia en la que cada individuo vive encerrado en sí mismo, en sus penas sin compartir las alegrías. Pretendieron hacerme de acero, lástima que no lo consiguieron.
Supongo que por eso me siento culpable cuando no cumplo con las expectativas de todos y no puedo hacerlo todo bien. Lo intento, eso sin duda. Pero me siento vulnerable. A veces siento que el mundo es un lugar hostil donde apenas he tenido una mano tendida, donde apenas a casi nadie le ha importado cómo me sentía y sólo se ha limitado a sacarme todo el provecho posible, obligándome a madurar de golpe, negándome la capacidad de equivocarme.
Siempre me negaron lo que yo quería, desde el inicio, y me dieron cosas materiales, que era lo que no necesitaba, pero me tuve que conformar.
Siempre han utilizado el amor como arma: "hacemos esto por tu bien, porque te queremos, aunque te duela" o la mitica frase "quien bien te quiere te hará llorar"
Con los años he aprendido que quien bien te quiere NO te hace llorar, porque tus lágrimas le oxidan el alma. Pero por desgracia, no lo he aprendido de mi familia, sino que lo he visto en otras, en familias ajenas que disfrutan de la navidad unidos por lazos verdaderos, no "por cumplir la tradición".
Ni siquiera sé cómo puedo dar cariño a los demás si nunca he visto como se hace. Siempre he tenido mucha imaginación, será eso.
En fin, lo dicho, que siento no ser de acero, no poder con todo. Volveré a coger la coraza que algún/a iluminado/a me dijo que me quitara hace años, y me la volveré a poner para ver si así, todo lo que me dicen mas todo lo que se callan (que es lo peor) no me hace daño.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
EL CAMPAMENTO, T2, CUATRO
Por aburrimiento una tarde me puse a
ver online programas de cuatro.com y me pareció que éste prometía,
así que me vi la primera temporada y parte de la segunda.
La primera me gustó más, la verdad,
me pareció más auténtica. Voy a hablar un poco de lo que he visto,
a mi manera, para que nos entendamos.
El asunto en cuestión es que recogen a
8 desperdicios de la sociedad, jóvenes consentidos que se han vuelto
tiranos y los llevan a un campamento. Paso a describirlos:
En el primer programa se escondió a
llorar porque la noche anterior se había hinchado a MDMA y no había
dormido. Eso lo explica todo. En el video presentación se ve como le
pide dinero a su madre y como no se lo da, tira el plato al suelo,
luego va por la casa arrancando cuadros ante la impasividad de su
madre, que apenas dice “esta boca es mia” ni la agarra por los
pelos. Se conoce que la mujer tiene dinero de sobra para vajilla y
cuadros, por eso no hace nada cuando la chiquilla los destroza.
A lo largo del programa descubrimos que
lo que le pasa al angelito es que es gay y le da a las drogas porque
no se atreve a decirle a su padre que es un bujarrón. Su madre y su
hermana lo saben, pero el padre no, argumenta que “no se lo puede
creer porque su hijo es muy macho porque se encierra con chicas en su
habitación” No se da cuenta de la pluma que tiene el chiquillo,
pero luego, cuando por fin este chico en cuestión se decide a
contárselo a su padre, sigue siendo igual de agresivo y marrullero.
A esta chiquilla lo que la ocurre es
que se preocupa por su físico y sale dando berridos porque su madre
no le quiere comprar una plancha para el pelo, luego sale la mujer
sacando los “tacones” de su hija del armario y tirandolos al
suelo (¿a quién se le ocurre guardar zapatos en el armario de la
ropa?¿es una nueva moda?) y la otra histérica perdida. Esta es una
chica que es adoptada y cree que sus padres la quieren menos, y por
eso espera que la mimen más de la cuenta. Por lo demás es una chica
normal en plena edad del pavo (ahora a algunos les dura hasta los 25)
que no merece estar entre la chusma que le precede.
A esta, si yo fuera directora de cine
la llamaría para hacer un remake español de “El Exorcista”. La
niña está totalmente poseída por algún espíritu maligno de esos
que se inventaban mis primos para meterme miedo de pequeña. Es un
mico, flaca como un perro pero con una cabeza que como te alcance a
dar un cabezazo te mata ipso facto. Deslenguada y poligonera, en el
video presentación sale fumandose un porro delante de su madre y
cuando ésta le recrimina le salta: “si no te gusta te jodes”.
Luego es una sucesión de gritos con los ojos desorbitados,
inyectados en sangre y puños levantados entonando la misma frase:
¡¡¡que me estás desquiciaaaandoooooooooooo!!!
Este niñato es de lo peor. Puso
carteles por el pueblo insultando a su madre. La escupe y ella no
hace nada, cuando cualquier madre o padre en su lugar le habría
puesto el morro fino. Es imperturbable, impasible al dolor ajeno ni a
las muestras de cariño.
Personaje que no aporta demasiado al
programa, apenas ha protagonizado enfrentamientos. La madre en el
video presentación parece una fulana de carretera, no me extraña
que no la respete. Yo tampoco lo haría.
A esta chica no la calificaría como
poligonera, pues me quedaría corta. No doy con el adjetivo...
Es la chica más fea que he visto en mi
vida, con una frente porta-aviones con la que bien podría ganar una
pelea cabezonil a la propia Itxíar. Parece tener un sobao de los de
El Macho en la boca cuando habla, porque yo como no me lo subtitulen,
no entiendo nada de lo que dice esta tía. Su madre estuvo en la
cárcel por tráfico de drogas. De padres gatos, hijos michines.
Este chico es el que peor está
llevando el “mono” por las drogas. Tiene ataques de ansiedad
contínuos que no me creería yo mucho, lo hace para escaquearse.
Eso de que ha echado a su madre de casa
no se ve en el vídeo- presentación. Lo mejor: cuando recibe la
carta de su “tronca” y se echa a llorar como un angelito.
Ahora es cuando yo doy mi opinión: creo que en lo más profundo de mí aún duerme la choni que fui antaño, cuando me ponia plataformas, campanas y sólo escuchaba bumping, y por eso he visto con regularidad el programa. Me entretienen sus peleas en plan “ven que te parto la boca” o “cagwentuputamadrecabron”
Aparte de reirme, he llorado. Y no por
la emoción si no por pensar en la cantidad de gente de su edad que
ha sido asi y luego han acabado en la cárcel con el culo igual que
un abrevadero de patos.
Lo más probable es que todos estos
jóvenes terminen parecido, puesto que el campamento no les va a
cambiar en nada, se portarán bien, se mostrarán arrepentidos de su
mal comportamiento para salir de allí cuanto antes y hartarse a
drogas, folleteo y escándalo, que es para lo que han nacido. En 21
días no se reahabilita nadie, si me dices seis meses o un año
todavía. ¿Pero en 21 días?
Absurdo total, es como “Niños de
papá” pero en versión choni.
Lo veré terminar solo por morbosa
curiosidad, aunque sé cómo va a terminar...
martes, 29 de noviembre de 2011
La "sin talla"
Pues si, señores y señoras: una servidora se ha quedado a la orilla de la sociedad en lo que a la moda se refiere. Antaño usaba una 36 que me quedaba como un guante. Luego he subido a una 38... pero ahora mismo estoy en tierra de nadie. La 36 pequeña, la 38 me queda holgada. ¿Qué talla uso? No existe la 37...
Tengo que tomar una decisión.... ¿engordo para la 38 o adelgazo para la 36 y que por fin una de las dos me quede bien?
De paso, ya que estamos, voy a comentar otro suceso "paranormal" por decirlo asi, que me ha ocurrido con los pantalones que fabrica el señor Amancio Ortega. Y es algo que no solo me ha pasado a mi.
Los pantalones de Berska y Stradivarios dan de sí, y mucho. Por lo menos los más asequibles, de 19,95 euros. Y destiñen como cosa mala, en cuanto los lavas tres veces pierden el color. No sé si los pantalones más caros de las mismas tiendas serán mejores, porque mi religión no me permite gastarme más de veinte euros en unos tristes pantalones. Ni ochenta en un parka, que cuando he visto el precio me he quedado blanca, porque tiene guasa que en enero con las rebajas lo van a poner a veinte euros en una pila. Mejor esperar un mes, digo yo.
He ido mirando precios de la ropa y yo creo que los han subido una barbaridad con esto de las Navidades... ojo al dato. Se acabó el tiempo muerto, ahora le meten caña a los precios, y todo para que encima te vayas a tu casa quemada por las colas en las tiendas, porque no hay aparcamiento, porque hay atascos en todas las calles de la ciudad...
Un truco: a todos nos ha pasado, quien mas quien menos, que nos han hecho un regalo por navidad que no nos gusta y nos lo hemos quedado por compromiso. Pues bien, dejalo aparcado en un armario, no lo tires, porque el año que viene se lo puedes "colocar" a alguien fijo. Alguien que no tenga mucho que ver con quien anteriormente te lo regaló a ti. Quedas como una reina, o tal vez esa persona tampoco esté satisfecha con el regalo y también se lo coloque a alguien. Yo lo llamaría reciclaje.
En mi familia no hay costumbre de hacerse regalos, la verdad, la que más recibo soy yo por mi cumpleaños, y si me da por comprar algo para alguien, ese alguien va y me da dinero..... por eso no suelo comprar nada a nadie de mi familia, porque insisten en pagarmelo... y no es plan. Me frustra.
Es como lo de "yo te invito y tu pagas"
En fin, no me quiero alargar mas, os deseo a tod@s una feliz pre- navidad, que todavía no estamos en la fecha aunque todos los comerciantes insistan en que si.
Tengo que tomar una decisión.... ¿engordo para la 38 o adelgazo para la 36 y que por fin una de las dos me quede bien?
De paso, ya que estamos, voy a comentar otro suceso "paranormal" por decirlo asi, que me ha ocurrido con los pantalones que fabrica el señor Amancio Ortega. Y es algo que no solo me ha pasado a mi.
Los pantalones de Berska y Stradivarios dan de sí, y mucho. Por lo menos los más asequibles, de 19,95 euros. Y destiñen como cosa mala, en cuanto los lavas tres veces pierden el color. No sé si los pantalones más caros de las mismas tiendas serán mejores, porque mi religión no me permite gastarme más de veinte euros en unos tristes pantalones. Ni ochenta en un parka, que cuando he visto el precio me he quedado blanca, porque tiene guasa que en enero con las rebajas lo van a poner a veinte euros en una pila. Mejor esperar un mes, digo yo.
He ido mirando precios de la ropa y yo creo que los han subido una barbaridad con esto de las Navidades... ojo al dato. Se acabó el tiempo muerto, ahora le meten caña a los precios, y todo para que encima te vayas a tu casa quemada por las colas en las tiendas, porque no hay aparcamiento, porque hay atascos en todas las calles de la ciudad...
Un truco: a todos nos ha pasado, quien mas quien menos, que nos han hecho un regalo por navidad que no nos gusta y nos lo hemos quedado por compromiso. Pues bien, dejalo aparcado en un armario, no lo tires, porque el año que viene se lo puedes "colocar" a alguien fijo. Alguien que no tenga mucho que ver con quien anteriormente te lo regaló a ti. Quedas como una reina, o tal vez esa persona tampoco esté satisfecha con el regalo y también se lo coloque a alguien. Yo lo llamaría reciclaje.
En mi familia no hay costumbre de hacerse regalos, la verdad, la que más recibo soy yo por mi cumpleaños, y si me da por comprar algo para alguien, ese alguien va y me da dinero..... por eso no suelo comprar nada a nadie de mi familia, porque insisten en pagarmelo... y no es plan. Me frustra.
Es como lo de "yo te invito y tu pagas"
En fin, no me quiero alargar mas, os deseo a tod@s una feliz pre- navidad, que todavía no estamos en la fecha aunque todos los comerciantes insistan en que si.
QUÉ BONITO...
Qué bonito era cuando estábamos todos, cuando todo era casi perfecto, cuando los planes solían salir bien aunque no estuviera todo programado al milímetro, siguiendo esa regla que cierta persona decía: "es mejor no planear nada porque así no se jode"
Ahí demostraba su escasa aptitud para encajar la frustración. Mejor ir a la deriva que aceptar que un plan no fuera exactamente como se había programado. Una actitud muy contraria a la mia, y eso que me gusta tener todo bien atado y bajo control, pero no me importa lo más mínimo que un plan se tuerza, porque tengo la costumbre desde hace muchos años de contar con un "plan B" desde que me lo recomendó una psicóloga a la que me llevaron cuando tenia 17 años y cualquier tontería se me hacía un mundo. Yo también tenía escasa paciencia ante el hecho de que un plan no me saliera bien, y por todo me liaba a gritos o me quería morir.
No tenía la vida que tengo ahora, que era con lo que soñaba, con un grupo de amigos, un grupo unido por un nexo que se rompió.
Se perdió la conexion de alguien tan importante... alguien fundamental en la historia de mi vida, alguien que me dio lo que ahora tengo aunque lo sacrificase para sí.
Y me ha tocado a mí darle la última estocada, al revés, no como la historia debería haber sido y por suerte no fue, como si en una corrida fuese el toro quien matase al torero desde el principio y ahí fuera donde estuviera el espectáculo, en el toro clavándole las banderillas al torero hasta matarle. Yo fui el toro y él el torero, que me mareaba con su capote hasta hacerme vomitar, que me obligaba a seguirle, intentando alcanzarle en vano mientras iba desangrándose mi alma, mientras permanecía inmóvil a ratos clavando mis ojos en los suyos, que me decían sin palabras " yo soy más fuerte que tú", pero al final fue mentira.
Se le fue la fuerza y el valor cuando yo di un paso que no esperaba, cuando le quité la banderilla para clavársela en el esternón y reirme cuando quedó en el suelo, con los ojos llenos de sangre y arena.
Y ahora ya no está. Llevaba mucho tiempo sin estar pero con la amenaza de volver. He sido yo quien se ha encargado de que no vuelva, la que ha decidido borrarle de mi vida, decisión que los demás tomaron antes que yo, que soy perezosa y sentimental, que aún esperaba algo.
Una palabra, una invitación a ser como antes, como cuando todo era bonito y era tan fácil seguirle, tan cómodo no tener que pensar ni escoger... tan sencillo como dejarme torear, abstraída por su drama.
Pobrecito. No sabía que la presa a veces se convierte en depredador.
No cayó en la cuestión de que aprendí a jugar a su juego cuando él había olvidado ya las reglas. No sabía lo que me estaba enseñando.
Ahora vale más que se quede en su escondrijo y no diga esta boca es mía, no vaya a ser que me le encuentre y me vea obligada a decir todo lo que me he callado tanto tiempo (demasiado tiempo) y le incite al suicidio...
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