Por aburrimiento una tarde me puse a
ver online programas de cuatro.com y me pareció que éste prometía,
así que me vi la primera temporada y parte de la segunda.
La primera me gustó más, la verdad,
me pareció más auténtica. Voy a hablar un poco de lo que he visto,
a mi manera, para que nos entendamos.
El asunto en cuestión es que recogen a
8 desperdicios de la sociedad, jóvenes consentidos que se han vuelto
tiranos y los llevan a un campamento. Paso a describirlos:
En el primer programa se escondió a
llorar porque la noche anterior se había hinchado a MDMA y no había
dormido. Eso lo explica todo. En el video presentación se ve como le
pide dinero a su madre y como no se lo da, tira el plato al suelo,
luego va por la casa arrancando cuadros ante la impasividad de su
madre, que apenas dice “esta boca es mia” ni la agarra por los
pelos. Se conoce que la mujer tiene dinero de sobra para vajilla y
cuadros, por eso no hace nada cuando la chiquilla los destroza.
A lo largo del programa descubrimos que
lo que le pasa al angelito es que es gay y le da a las drogas porque
no se atreve a decirle a su padre que es un bujarrón. Su madre y su
hermana lo saben, pero el padre no, argumenta que “no se lo puede
creer porque su hijo es muy macho porque se encierra con chicas en su
habitación” No se da cuenta de la pluma que tiene el chiquillo,
pero luego, cuando por fin este chico en cuestión se decide a
contárselo a su padre, sigue siendo igual de agresivo y marrullero.
A esta chiquilla lo que la ocurre es
que se preocupa por su físico y sale dando berridos porque su madre
no le quiere comprar una plancha para el pelo, luego sale la mujer
sacando los “tacones” de su hija del armario y tirandolos al
suelo (¿a quién se le ocurre guardar zapatos en el armario de la
ropa?¿es una nueva moda?) y la otra histérica perdida. Esta es una
chica que es adoptada y cree que sus padres la quieren menos, y por
eso espera que la mimen más de la cuenta. Por lo demás es una chica
normal en plena edad del pavo (ahora a algunos les dura hasta los 25)
que no merece estar entre la chusma que le precede.
A esta, si yo fuera directora de cine
la llamaría para hacer un remake español de “El Exorcista”. La
niña está totalmente poseída por algún espíritu maligno de esos
que se inventaban mis primos para meterme miedo de pequeña. Es un
mico, flaca como un perro pero con una cabeza que como te alcance a
dar un cabezazo te mata ipso facto. Deslenguada y poligonera, en el
video presentación sale fumandose un porro delante de su madre y
cuando ésta le recrimina le salta: “si no te gusta te jodes”.
Luego es una sucesión de gritos con los ojos desorbitados,
inyectados en sangre y puños levantados entonando la misma frase:
¡¡¡que me estás desquiciaaaandoooooooooooo!!!
Este niñato es de lo peor. Puso
carteles por el pueblo insultando a su madre. La escupe y ella no
hace nada, cuando cualquier madre o padre en su lugar le habría
puesto el morro fino. Es imperturbable, impasible al dolor ajeno ni a
las muestras de cariño.
Personaje que no aporta demasiado al
programa, apenas ha protagonizado enfrentamientos. La madre en el
video presentación parece una fulana de carretera, no me extraña
que no la respete. Yo tampoco lo haría.
A esta chica no la calificaría como
poligonera, pues me quedaría corta. No doy con el adjetivo...
Es la chica más fea que he visto en mi
vida, con una frente porta-aviones con la que bien podría ganar una
pelea cabezonil a la propia Itxíar. Parece tener un sobao de los de
El Macho en la boca cuando habla, porque yo como no me lo subtitulen,
no entiendo nada de lo que dice esta tía. Su madre estuvo en la
cárcel por tráfico de drogas. De padres gatos, hijos michines.
Este chico es el que peor está
llevando el “mono” por las drogas. Tiene ataques de ansiedad
contínuos que no me creería yo mucho, lo hace para escaquearse.
Eso de que ha echado a su madre de casa
no se ve en el vídeo- presentación. Lo mejor: cuando recibe la
carta de su “tronca” y se echa a llorar como un angelito.
Ahora es cuando yo doy mi opinión: creo que en lo más profundo de mí aún duerme la choni que fui antaño, cuando me ponia plataformas, campanas y sólo escuchaba bumping, y por eso he visto con regularidad el programa. Me entretienen sus peleas en plan “ven que te parto la boca” o “cagwentuputamadrecabron”
Aparte de reirme, he llorado. Y no por
la emoción si no por pensar en la cantidad de gente de su edad que
ha sido asi y luego han acabado en la cárcel con el culo igual que
un abrevadero de patos.
Lo más probable es que todos estos
jóvenes terminen parecido, puesto que el campamento no les va a
cambiar en nada, se portarán bien, se mostrarán arrepentidos de su
mal comportamiento para salir de allí cuanto antes y hartarse a
drogas, folleteo y escándalo, que es para lo que han nacido. En 21
días no se reahabilita nadie, si me dices seis meses o un año
todavía. ¿Pero en 21 días?
Absurdo total, es como “Niños de
papá” pero en versión choni.
Lo veré terminar solo por morbosa
curiosidad, aunque sé cómo va a terminar...








